Un cachorro de panda gigante puso a prueba sus habilidades, y también sus dientes, en un centro de cría de la provincia de Sichuan, en el suroeste de China.
Grabadas el 13 y el 18 de agosto en el Hogar de Partos "Sol" de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, las imágenes muestran a la cría levantándose sobre sus patas traseras, apoyando el mentón en el alféizar de una ventana, estirando su cuello y entretiéndose al mordisquear una pequeña tira de madera en la pared de listones.
En otra secuencia, el cachorro, nacido este año, se pone de pie, se enrolla de forma juguetona y, acto seguido, vuelve a estirarse sobre el suelo.
La base de Chengdu es un centro de referencia mundial dedicado a la conservación ex situ, la investigación científica, la cría en cautividad, la educación ambiental y el ecoturismo. Reconocida internacionalmente por su labor en la protección de especies autóctonas en peligro de extinción, entre ellas el panda gigante y el panda rojo, este centro se ha convertido en un baluarte para la supervivencia de la fauna más emblemática de China.
Un cachorro de panda gigante se estira y mordisquea una pared de madera en base de Chengdu
Panda cub stretches, explores and nibbles at Chengdu base
